
De los creadores de The Elder Scrolls IV: Oblivion, llegó hace año y medio (si no mal recuerdo) este videojuego que traía una gran fama tras de si gracias a sus anteriores entregas en los ordenadores (anda tío!). Si bien yo lo adquirí en diciembre de 2008, no fue si no hasta este año que lo pude jugar, mientras a mi alrededor se arremolinaban alabanzas para el título que hacían que se me quemaran las habas por probarlo.
De inicio el juego nos situa en un mundo post-apocaliptico que fue el resultado de la "gran guerra de 2077" y que sin embargo guarda un peculiar atractivo, pues no se trata de un futuro que siguiera tal cual el desarrollo tecnológico y cultural que tenemos hoy en día y que se viera sorprendido por un desastroso conflicto mundial, pues en la realidad alterna del juego dicho futuro es como los habitantes de mediados del siglo pasado se imaginaban que sería. Me explico, en el juego encontramos arte, peinados e ideas de 1950 con toques futuristas.
Pasando al juego, a pesar de ser tan similar a Oblivion, juego que amo con todo mi coraçao, está lleno de diferencias que me hicieron batallar. Al comienzo del juego, la dificultad del mismo y lo terriblemente hostil del mundo me hicieron batallar terriblemente, el setting no es de mis favoritos pues el tema post-apocaliptico nunca me ha fascinado y lo lento que se desarrollaba todo me estaba volviendo loco. Afortunadamente, la perseverancia del buen Suldyn se impuso una vez más y poco a poco mi personaje se fue (literalmente) ganando el respeto de todos en el mundo del juego.
Cientos de cosas por hacer, personajes que conocer y lugares por visitar es lo que se puede esperar de todo juego de este estilo, eso es lo normal, pero el cómo vives la aventura es lo verdaderamente interesante. En mi caso no experimento mucho, me gusta jugar con personajes que son carismáticos y con un buen nivel de diplomacia para solucionar conflictos dialogando, pero que cuando se necesita luchar para sobrevivir o proteger, lo hacen sigilosa y letalmente. Simplemente adoro jugar así y Fallout 3 me permitió meterme en mi personaje tan agradablemente que me pasé horas y horas en ese mundo post-apocaliptico que originalmente detesté.
Me divertí muchísimo ayudando a los pobres sobrevivientes del holocausto, combatiendo a las criaturas hostiles y enfrentando a aquellos que trataban de perjudicar a terceros. Como ejemplo, mi personaje odio con toda su alma el tema de la esclavitud en el juego, y tras ayudar a un grupo de esclavos a encontrar un lugar donde pudieran tener refugio y un nuevo comienzo, se encargó de inicar una guerra personal contra todo esclavista en el juego. Conflicto que terminó con el asalto a Paradise Falls, el centro de comercio con humanos más grande de Fallout 3.

El estudio Bethesda creó un gran juego y soy testigo de ello. Personalmente sigo prefiriendo Oblivion, pero eso no significa que Fallout sea inferior, de hecho supera a mi favorito en muchas cosas, pero aquí hablo de gusto personal.
Si algún día tienen la oportunidad de jugar Fallout 3, háganlo pues se divertirán muchísimo y ahora tiene un precio mucho más accesible, incluso su versión de Juego del Año, con todo y las expansiones incluídas.
Visiten Capital Wasteland, será un viaje que jamás olvidarán!