
Este post es llevado hasta ustedes por cortesía de Antimateria, el podcast que es lo más. . .es lo más de lo más.
Escúchenlo porque su amigo Suldyn participa en él y necesito saber sus comentarios al respecto.
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Si son visitantes asiduos de este humilde blog que tiene los mejores posts del universo, conocerán algo sobre el juego de Catán. Pues bien, resulta que he jugado de manera constante la versión de XBox Live de este juego. Ello me ha permitido conocer jugadores de todo el mundo y competir a su lado dentro del paisaje imaginario de Catan. ¿El resultado?, tengo 3 victorias en aproximadamente 30 juegos, lo que hace que en promedio gane únicamente 1 de cada 10 enfrentamientos. Para ser honesto, no me considero un mal jugador de Catán, y conforme he participado en estos duelos he desarrollado estrategias que incrementan mi rendimiento y mejoran mi condición de competidor. . .pero aún así no gano tan frecuentemente como yo quisiera.
¿Por que me ha resultado tan difícil?, digo, en ocasiones he llevado una ventaja muy sobresaliente en relación al resto de los jugadores. Pero no he ganado. Permítanme aclarar el punto. En este juego participan por lo regular 4 jugadores, pero debe haber sólo un ganador, y aún cuando la suerte, la estrategia y la capacidad de negociación me han favorecido en constantes ocasiones, resulta que si alguien se adelante demasiado es presa de los ataques y sabotajes de parte del resto de jugadores. Si corres mucho más rápido que el resto, es su tarea el meterte sancadillas para provocar tu caída.
Eso me hizo reflexionar sobre el resto de competencias en las cuales me he desempeñado. En todas participa mucha gente y pocos, muy pocos pueden ostentar el título de ganador. La mayoría son perdedores. . . somos. La naturaleza mísma es ejemplo de esto último pues todos nosotros ganamos nuestra primera competencia al momento en que un sólo espermatozoide fecundó el óvulo que nos dió vida. La supervivencia del más apto. La mayoría deben caer para que sólo uno se alce. Y lamentablemente esa es la única forma que conocemos de mejorar las especies. ¿ O no?

¿Pero qué pasaría si para ganar no tuvieras que esquivar también los embates del resto de competidores, si de verdad ganara el mejor? El competir contra alguien es precisamente esto último, estás CONTRA alguien. A veces me parece cruel que tengas que dar codazos para ganar y no sólo el correr más rápido. Tal vez sea muy soñador el pensar que como seres humanos podríamos dar un paso más allá y dejar de pensar en vencer a alguien para ganar y comenzar a competir sólo contra nosotros mísmos. Esto es algo que podemos hacer a título personal y enfocarnos sólo en romper nuestras propias marcas dentro de cualquier tipo de competencia pero evidentemente ese no es el sentido de las competencias en si, al menos no el que descubrió Darwin. Tal vez mi punto de vista se ejemplifique más con esta frase de John Scatman en su canción Scatman's World:
"But how can someone win if winning means that someone loses."
Y ustedes ¿creén que sea triste que alguien deba perder para que haya un ganador?
P.D: ¡No dejen de escuchar el podcast de Antimateria!


