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jueves, 30 de octubre de 2008

Thank you for the music: Ralp



Cuando entré a estudiar al Centro de Capacitación para Locución y Doblaje de Voz ARTSPOT, o como le decíamos los cuates. . . ARTSPOT, conocí a algunas personas muy importantes para mí, especialmente dos.

Ralp es un amigo sincero, de esos que se valoran como a un Oxxo en un Oasis. Mi amistad con él ha resistido el paso de los años y cada que nos vemos siento como si el tiempo no hubiera pasado. Es como si todavía nos encontraramos afuerita de ARTSPOT mientras él le ponía play a su confiable Walkman para mostrarme su más grande afición: El metal.

Rhapsody fue el grupo elegido para introducirme al maravilloso mundo del metal. Debo de comentar que por esa época comenzaba otro de mis vicios, el de la lectura, y lo hacía de forma muy fuerte con el libro de El Señor de los Anillos. . . Así es, fantasía épica + speed metal = Un Suldyn con las pupilas dilatadas y completamente fascinado. Desde ese entonces es que precisamente comenzó la leyenda de Suldyn en el mundo de las espadas, los dragones y la magia.

Al speed metal le siguieron otros como el gothic y el dark, pero sin duda ese primer género es de mis favoritos.

A continuación los dejo con Dawn of Victory del increíble grupo Rhapsody.

miércoles, 29 de octubre de 2008

Thank you for the music: César Morales


Cuando era pequeño el que más escuchaba música en mi casa era mi primo-hermano Mario. Mientras que las visitas semanales a la fayuca significaban para mi el regresar a casa con un juego de SNES "nuevo" que hubiera cambiado en el puesto del Don, mi primo optaba por un botín distinto: Cassettes de música.

He de decír que los gustos musicales de Mario muy raramente me simpatizaban, y no porque fueran necesariamente malos, si no porque a mi simple y sencillamente no me llamaba la atención la música.

Crecí con aficiones muy particulares que siempre involucraban la imaginación como principal motor. Las melodías que alegraban las tardes y noches de millones de personas en el mundo me significaban únicamente una parte de la cultura que simplemente llenaba un espacio en el mundo, nada más.

Así pasaron muchos años y mi cuarto vió como cursé el preescolar, primaria y más tarde la secundaria sin que la música sonara propiamente dentro de sus cuatro paredes. Claro que escuchaba los temas de películas y series de televisión cuando estos eran transmitidos (y cómo olvidar las insufribles noches de Siempre en Domingo). Incluso llegué a emocionarme con la música de varios videojuegos. . . pero todo quedaba sólo en alegrías pasajeras. Una vida sin afición musical, hasta que él cambió una vez más mi existencia.

"Mi hermano me grabó un cassette de Queen. Mira, traje mi walkman para que lo oigas", dijo mi entrañable amigo, una tarde nublada mientras disfrutabamos uno de los recesos de la prepa, sentados en una jardinera. No me da pena decír que yo lo seguía como las moscas a la miel, que fue el primer amigo al que ví como líder y no como subordinado, y que todo por cuando él sentía devoción me lo transmitía magistralmente. La música de Queen no fue la excepción.

Gracias a esa tarde nublada, aderezada con una melodía maravillosa, que a su vez era acompañada con la voz de Freddy Mercury, mi espíritu se abrió por vez primera al impresionantemente bello mundo de la música. Queen fue la puerta que me llevó a disfrutar tanto de dicho arte, que ahora es una parte INDISPENSABLE de mi vida. . . y fue mi gran amigo, el buen César, quien abrió la puerta y me invitó a pasar.

Gracias César, ya pronto tendrás tu post.

martes, 28 de octubre de 2008

Thank you for the music: Rox


Desde que conoci a esta hermosisima niña, la felicidad ha inhundado mi vida. Gracias a ella he conocido multitud de canciones y grupos (y siguen contando) que llenan mentalmente el vacio que dejo mi iPod (q.e.p.d.) durante las largas caminatas que tanto me gustan por mi ciudad.

Mi adorada Rox es muy aficionada a distintos grupos de metal, género que si bien ella no me presentó (estén pendientes a nuevos posts), me permitió disfrutar aún más. Ella es especialmente devota al famosísimo (al menos en medios suldynistas) grupo de folk metal "Mägo de Oz" (medios de información confiables me acaban de indicar que el nombre lleva diéresis en la "A" O.o)

Personalmente me gusta el grupo, no le llego ni a los tobillos a la afición que mi amada tiene por ellos, pero juntos hemos compartido hermosas tardes escuchando las melodias de los españoles. Aunque ya conocía a la agrupación antes de Rox, su amor por ellos me hizo descubrir nuevas canciones que pronto se ganaron mi corazón, siendo "Sin ti sería silencio" la más representativa. Esta melodía está compuesta como homenaje del amor del célebre personaje Don Quijote por su Dulcinea, y se la canta una vez que ésta ha "fallecido". La letra es simplemente enorme y esta es la canción que hoy les comparto.

lunes, 27 de octubre de 2008

Thank you for the music: Lord Kevin Lomax

Bienvenidos sean a este nuevo especial que, a diferencia de los anteriores no poseé una exquisita colección de videos sobre un tema en específico. En esta ocasión le toca a la música, pero más concretamente a las personas a quienes les agradezco haberme permitido conocer melodías que enriquecieron mi gusto musical.


Soy una persona de gustos musicales raros. No me inclino hacia un género específico y constantemente escucho melodías que me agradan en estilos musicales que difieren mucho entre si. Igual me puede gustar algo de speed metal que algo de chill out, y me puede gustar una melodía de casi cualquier género. Algunas personas tienen muy mala opinión de este criterio musical pues he escuchado que lo catalogan como "refleja una falta de identidad" o "eso lo dicen las personas de poca determinación" entre muchas otras. Personalmente sólo sé una cosa: hay joyas musicales ocultas por doquier, sólo hace falta estar dispuesto a permitirle a la música cumplir su función, que es ser escuchada.

Lo anterior explica mi acierto al haber escuchado al grupo "Explosions in the Sky" que conocí gracias a Lord Kevin Lomax. El "Maestro" compartió conmigo una melodía de dicho grupo llamada "First breath after coma", que rápidamente se convirtió en una de mis favoritas.

Al momento que estoy escribiendo contemplo el norte de la ciudad desde mi ventana. El cielo está nublado y cae una ligera llovizna. Aún no es de noche, pero el día aún no se ha marchado y el alumbrado público se ha encendido para comenzar su batalla contra la penumbra, y, como efecto colateral, permitirnos ver las gotas de lluvia que se precipitan hacia el suelo, convirtiéndose en la imagen de pequeños cometas cuando atraviezan el campo de iluminación de los postes. El momento alcanza la perfección en el momento en que tengo el acierto de presionar el botón de play de "First breath after coma".

Gracias por compartir esta hermosa melodía conmigo Maestro Lomax, usted tiene muy buen gusto sin duda. Ahora es mi turno de compartirlo con el resto de visitantes.

Enjoy.